La empresa de mármol más antigua de España
Conócenos
Nuestra Historia
Artesanos de mármol desde 1835
Somos la empresa de mármol más antigua de España, un legado de vocación y dedicación por la piedra natural que ha pasado de padres a hijos durante 5 generaciones.
Nuestra historia comenzó mucho antes de la aparición de la luz eléctrica o del ferrocarril en nuestro país; camino a los tres siglos de artesanía, que hoy ponemos al servicio de los proyectos más exigentes.
Más de 190 años transformando la piedra en arte
Donde todo comienza
Antes de ser empresa, fue territorio. Antes de ser industria, fue oficio.
En 1835, en una ladera junto al río en Coín, nace una actividad ligada a la tierra: una cantera donde la piedra comenzaba a ser trabajada a mano.
Un origen humilde, pero profundamente arraigado a un lugar con miles de años de historia, donde ya fenicios, romanos y árabes habían dejado su huella.
Aquí comienza MARFESA. No como marca, sino como legado.
La tradición que se hereda
El conocimiento no se enseñaba, se transmitía.
Libros de cuentas que sobrevivieron al tiempo —y al fuego— son testigos de una actividad constante, de una familia que entendió que la piedra no solo se extrae: se interpreta.
Cinco generaciones después, ese conocimiento sigue vivo.
Cuatro de ellas, marcadas por un mismo nombre: Leandro.
No es casualidad. Es continuidad.
Cruzando fronteras
Cuando el oficio crece, el horizonte se amplía.
La tercera generación llevó MARFESA más allá de Coín, hasta Tánger, donde llegó a existir una fábrica propia. Un equipo formado por trabajadores locales y profesionales llegados desde Málaga consolidó una expansión internacional poco común para la época.
Todo se detuvo en 1936.
Pero lo importante no fue el cierre.
Fue el deseo de crecer que lo hizo posible.
La piedra que construye ciudades
MARFESA deja de ser solo empresa para convertirse en huella.
En estos años, sus materiales comienzan a formar parte del paisaje urbano:
- Fachadas en barrios históricos de Sevilla como Santa Cruz y Triana
- Grandes edificios institucionales como Nuevos Ministerios en Madrid
La piedra de Coín viaja, se transforma y permanece.
Y con ella, el nombre de MARFESA, aunque todavía sin decirse en voz alta.
Adaptarse para perdurar
La tradición evoluciona o desaparece.
En los años 60, la actividad se diversifica hacia los áridos.
Y en los 70 llega un cambio clave: la transformación en taller electromecánico.
La piedra sigue siendo la misma. La forma de trabajarla, no.
En 1978, se produce el gran punto de inflexión:
la empresa se reorganiza y nace oficialmente Mármoles Fernández S.A. (MARFESA).
Aquí deja de ser solo familia. Empieza a ser empresa.
De oficio a industria
El saber hacer se convierte en sistema.
La incorporación de tecnología permite aumentar la capacidad productiva sin perder la esencia artesanal. Solerías, aplacados, peldaños… ahora se producen con precisión industrial, pero con el mismo criterio de siempre: la calidad.
Es el equilibrio que define a MARFESA: mano de artesano, precisión de industria.
La consolidación
MARFESA se convierte en aliado estratégico, no solo en proveedor.
La empresa evoluciona hacia un modelo integral:
- Selección de materiales a nivel internacional
- Diseño personalizado
- Medición en obra
- Suministro e instalación
Trabaja con mármoles, granitos, cuarcitas, calizas, porcelánicos….
Cada proyecto deja de ser un encargo.
Pasa a ser una pieza única.
Obras
que permanecen.
Hay empresas que hacen trabajos. Y otras que dejan legado.
La piedra cambia de forma, pero el tiempo confirma su valor.
Más de 3.000 m² de instalaciones.
Un equipo especializado.
Tecnología avanzada.
Pero lo esencial sigue intacto:
una empresa familiar que sigue trabajando donde empezó todo.
En Coín.
En la misma ladera.
Cerca del río.
seguir transformando la piedra en arte
Después de más de 190 años, la historia no se mide en tiempo, sino en continuidad.
MARFESA no mira atrás con nostalgia,
sino con responsabilidad.
Porque cada proyecto nuevo es parte de algo mucho más grande: un legado que sigue construyéndose en piedra.